
Mediación de conflictos
La mediación es un método de resolución de conflictos que ayuda a las personas a encontrar acuerdos satisfactorios sin necesidad de acudir a procedimientos judiciales largos, costosos o desgastantes.
Se basa en principios como la confidencialidad, la imparcialidad, la neutralidad y la participación voluntaria de todas las personas implicadas.
A diferencia de otros procedimientos, en mediación son las propias partes quienes mantienen el control sobre las decisiones que afectan a su vida. El papel del mediador no es decidir quién tiene razón ni imponer soluciones, sino facilitar la comunicación, favorecer la comprensión mutua y ayudar a que las personas puedan construir acuerdos que respondan a sus necesidades e intereses.
La mediación puede resultar especialmente útil en situaciones de conflicto familiar, separaciones y divorcios, desacuerdos relacionados con la crianza de hijos e hijas, conflictos entre familiares, problemas de convivencia o cualquier situación en la que la comunicación se haya deteriorado y resulte difícil encontrar soluciones por uno mismo.
Además de facilitar acuerdos, la mediación suele contribuir a mejorar la relación entre las partes, reducir la tensión emocional y desarrollar habilidades que pueden resultar útiles para gestionar futuros conflictos de una manera más constructiva.
Inversión por sesión: 70 €
